En este último seminario, hemos podido conocer la intervención en alcoholismo mediante la a asociación Anclaje, nos contaron en que consistía el proceso, desde que la persona entra en el centro hasta que sale rehabilitada y como se lleva a cabo su tratamiento.
Ahora pasaremos a definir qué es el alcoholismo, y cómo es entendido desde esta entidad; éste se entiende el alcoholismo como una enfermedad crónica, no como un vicio. Gracias al curso de drogodependencias que realicé a través de Poveda, pude comprender que es la adicción que más secuelas provoca en la persona. Se establece un deterioro en todas las áreas del individuo, no existe una curación o recuperación concreta de ellas y en ocasiones es imposible esta recuperación. Además, el síndrome de abstinencia del alcohol es el único que puede desencadenar la muerte.

Por otra parte, si hablamos de la sustancia que provoca la adicción, es una de las drogas, que incluso la mayoría de las veces no se la califica como tal. Es una droga socialmente aceptada en nuestra cultura y no falta en alguna festividad, y es frecuentemente asociada a madurez, diversión etc.. el botellón se ha convertido en la principal diversión de un número considerable de adolescentes y jóvenes, y el consumo abusivo del alcohol empieza a edades muy tempranas provocando un factor de riesgo. Esto supone que la rehabilitación del alcohólico sea muy complicada, en el sentido de que tendrá que vivir con ella y abstenerse de algo que continuamente aparece en sus vidas y se vende de manera positiva.






















Desde Anclaje, al igual que en Poveda, se  entiende el alcoholismo como una enfermedad crónica, no como un vicio. La persona alcohólica debe de mantener gradualmente su tratamiento a lo largo de su vida para evitar las recaídas, sin nombrar las consecuencias físicas que aparecen y que afectan de forma crónica.
El perfil de personas que acuden a este recurso tiene un amplio porcentaje de jóvenes, así como de mujeres, cuya proporción iba en aumento con el paso del tiempo. Además, en cuanto a su origen social, no existe un colectivo determinado en cuanto a su estatus social. Volviendo así a romper otro prejuicio.
En cuanto al tratamiento de deshabituación, podemos decir que este se estipula alrededor de un año o dos años como media. Esta deshabituación se produce en distintas fases:
·        Información asociativa.
·        Acogida/reinicio del tratamiento.
·        Desintoxicación.
·       Deshabituación: grupo de auto-ayuda, sesiones con técnicos, grupo de psicoterapia y sesiones individuales con técnicos.
·      Inserción o incorporación social.

En la entrada de adicciones ya comenté aspectos sobre el alcohol y las drogodependencias en general. La diferencia que existe con algunas otras drogas es el factor cultural que envuelve el alcohol, el preguntarnos si controlamos o no. Algunas personas beben mucho y abusan principalmente de ello durante el fin de semana ¿son alcohólicos de fin de semana? La verdad es que la dinámica social cambia, como su propio nombre indica, y con ello los perfiles sociales y sus problemáticas sociales. Es nuestro deber intervenir con personas con adicciones, pero también prevenir e investigar la realidad en la que se esconden a veces muchas claves para paliar muchas problemáticas como el alcoholismo. El alcohol, como he dicho,  se asocia a los momentos de ocio y a los espacios de sociabilidad; la sociedad no lo considera una droga, ni lo ve como algo excesivamente perjudicial. Por todo ello es imprescindible de nuevo la prevención y la figura del educador de calle.