A través de la exposición que realizaron nuestras compañeras sobre el recorrido histórico de la mujer, hemos podido averiguar, conocer y reflexionar sobre la posición de la mujer dentro de las sociedades  desde la prehistoria  hasta nuestros días.

Vemos como en la Prehistoria, la mujer ha sido relacionada siempre con un falso “mito naturalista” en la que se le asocia con un trabajo doméstico. Pero vemos que hoy, no existen pruebas de que la mujer no participara en actividades como la siderurgia, la talla, etc. que son actividades asociadas al hombre. Sin embargo, si hay estudios que prueban que la mujer cazaba, sembraba y recolectaba.
Parece que los estudios sobre la estructura social de la prehistoria han sido contaminados por  estereotipos que son  el resultado de proyectar sobre el pasado la distribución de los roles de la realidad circundante de "las mujeres dependientes”.

Por otra parte, es en la Edad Antigua (civilización griega) donde la mujer es tratada como un esclavo, donde ocupaba el escalón más bajo en la jerarquía de las clases sociales en Grecia. El estatus social de la mujer se traducía a una simple sombra de su padre, marido, hermano o incluso hijo. Como miembro de la polis, las mujeres tenían prohibido votar y tener un empleo público, heredar o poseer propiedades. Cuando pensamos en las mujeres de esta época o las vemos en películas o ilustraciones, las vemos como verdaderas diosas, como musas e inspiración de artistas y de filósofos. La mujer en Grecia estaba totalmente sometida al hombre y se encontraba en situación de exclusión social desde que nacía, asumiendo un rol doméstico y de crianza de los hijos.
En Roma, las mujeres gozaron de algunos privilegios más que en Grecia. Las mujeres poseían algunos derechos como miembro de la sociedad. Tales como ius connubii (derecho a contraer matrimonio legal), ius commercii (derecho a poseer bienes, comprar, vender…), Testamentifactio (capacidad de hacer testamento y ser testigo o beneficiario) y el derecho de ius proucationis (derecho a apelar a la asamblea del pueblo contra la sentencia de un magistrado). Los únicos derechos de los que no disponía la mujer y que si tenían los hombres era: ius suffragii (derecho a votar) e ius honorum (derecho a ser elegido para cargos públicos). Sin embargo, su papel seguía asociado a la subordinación del hombre que estaba por encima de ellas.


La Edad Media fue una época oscura y de represión en todos los aspectos de la vida social: la Iglesia, las represiones y el Tribunal de la Santa Inquisición, la economía feudal, el poder de los señores feudales, el clero y la monarquía sobre el pueblo llano, dios como el centro del universo etc.
En esta época la mujer sufre persecuciones, la mayoría derivadas de un fanatismo cristiano en la que la mujer se diviniza, y a la vez se asocia con el diablo. Sería interesante realizar en otro momento un análisis de la mujer dentro de la iglesia cristiana. Es increible y a la vez aterrador como se presenta y se manipula en base a circustancias económicas, políticas y sociales a lo largo de la historia de la cristiandad; desde Liliht, el pecado original o María Magdalena.













La mujer era una mercancía, un instrumento al servicio del hombre. No poseía ningún derecho. Estaba condenada a trabajar además de las tierras, el hogar. Ni siquiera eran dueñas de su propio cuerpo, podemos nombrar el “derecho de pernada” en el que el señor feudal tenía el derecho de mantener relaciones sexuales con las doncellas siervas de su feudo, recién casadas con otro siervo suyo. Por otra parte, los inquisidores de los siglos XIV y XV, perseguían a las brujas a la vez que eliminaban a los herejes, aunque los jueces del medievo no tenían la postura histérica que a menudo se nos plasma en películas o libros, y por norma general quien juzgaba en estos casos era un tribunal eclesiástico.
 Aunque  a partir del s.XIII el papel fundamental de la mujer sigue siendo el reproductivo y todo lo que esto conlleva (cuidado de hijos, trabajo doméstico…) es decir, trabajo considerado como “improductivo” frente al trabajo productivo del hombre. La cultura es una posesión de los hombres, el índice de analfabetismo sigue siendo muy alto aunque existían en este siglo algunas escuelas exclusivas para niñas, pero de niñas como un estatus social muy alto.


Con la llegada de la burguesía en el s. XIII-XIV las mujeres se incorporan a los nuevos oficios. Los oficios que desempeñan las mujeres y en los cuales tienen un casi monopolio son, principalmente, los textiles y la confección (hilanderas, tejedoras, tintoreras, costureras o sastras, lavanderas…), los relacionados con la alimentación oficios de panaderas, verduleras, o fabricantes de cerveza y los de taberneras y mesoneras. Se les encuentra también en los trabajos del cuero y del metal e, incluso, se advierte la presencia femenina en la construcción -en el transporte de material y fabricación del mortero- y en las minas inglesas a partir del siglo XIV. Sin embargo, se produce un incremento de la movilidad laboral, pero no un aumento de la autonomía de la mujer, si no más bien es cuando empieza a surgir el perfil de mujer que trabaja fuera  y dentro de casa, atenta a su hogar y familia.

En la época dorada del renacimiento la familia se convierte en la organización social más importante. La mujer  está sujeta a las reglas y a la obediencia al varón y “pater familias”.La higiene femenina se relaciona con el cuerpo.
En el siglo XVII  se produce un cambio de mentalidad, la razón predomina por encima de la religión. Es el siglo de las luces. De nuevo las mujeres adoptan cannones sociales en las que se acentúa aún más la diferenciación entre hombres y mujeres a través del aspecto físico: es la época de los vestidos largos, corsés, pelo rubio y mejillas rosadas. Las mujeres nacen para ser buenas amigas y esposas en el hogar, encontrar un marido y contraer un matrimonio que no es más que un contrato entre hombres de la familia para repartir los patrimonios económicos.


Hablemos ahora del s.XIX y de la Revolución Industrial. El éxodo rural, los cambios políticos que han conseguido las revoluciones liberales de los siglos anteriores, hacen que nazcan un nuevo modelo social y surga el sistema capitalista primero en Inglaterra y luego al resto de Europa.
 Se produce la incorporación de la mujer al mercado laboral desde la clase obrera, sin obviar sus obligaciones domésticas y su rol de “reina de la casa” y madre, por lo que esto no significó una ruptura importante con su situación laboral anterior. Además de en la industria textil, otras mujeres trabajaban fuera del hogar dedicándose al servicio doméstico, la confección de ropa, los cuidados, la enfermería o atención a enfermos, produciéndose lo que conocemos como “segregación laboral”. Las condiciones laborales eran peores con respecto a los hombres, sufriendo una discriminación laboral en cuanto al salario, la maternidad etc.


Aunque hubo reivindicaciones durante la Revolución francesa, hasta después de 1848 el feminismo no adquirió una nueva fuerza, cubriendo dos campos de lucha: por un lado, la acción política y la difusión de las ideas, por otro, la lucha por las mejoras salariales y las condiciones de trabajo, imbricándose con el movimiento socialista.



 Sin embargo, es en este siglo cuando surgen los movimientos feministas y empiezan a considerarse las mujeres como miembros de la sociedad con derechos.
A partir del s. XX sobre todo con el fin de la Segunda Guerra Mundial, la mujer accede a la educación, pero no por ello abandona su rol doméstico y maternal, su  obligación de satisfacer a su marido y ser buena esposa.
Estas mujeres quizás puedan ir a la universidad y trabajar pero sigue habiendo una segregación por sexo, podemos hacer referencia a los años 50 y a una película que muestra la realidad femenina de la época: La sonrisa de mona lisa, protagonizada por Julia Robert. 


















Aunque sí hubo mujeres que pudieron llegar a conseguir sus metas y surgieron movimientos reivindicativos a favor de sus derechos y se plasmaron en leyes igualitarias, esto se desarrolló desigualmente en Europa, y no llegaron a influir del todo en la mentalidad de la sociedad de la época. Tanto es así, que hoy en día en pleno siglo XXI todavía no se han superado del todo  estereotipos y prejuicios que envuelven a las mujeres.
En España, la dictadura franquista que duró hasta los años ochenta, proporcionó una ideología cristiana en la que la mujer debía de saber muy bien su papel respecto al hombre y sobre sus posibilidades que se quedaron estancadas con respecto a otros países occidentales.

Hasta aquí dejaré el recorrido histórico de la mujer, ya que dedicaré una entrada a la mujer en la actualidad.
Os dejo con un video resumen y más abajo el enlace de la película Historia de la frivolidad realizada en el año1967 por Narciso Ibañez Serrador. En este video, dedicado a la censura franquista,  se realiza un recorrido irónico del “destape y la sexualidad” y en clave, un recorrido histórico de la mujer y sus roles hasta nuestros tiempos. Espero que os guste y no dejéis de ver este divertido escenario histórico que fue censurado durante muchos años.


http://www.rtve.es/alacarta/videos/programas-y-concursos-en-el-archivo-de-rtve/historia-frivolidad/1000898/